Un Adricola Terrestre

Del stencil al mural. De Ensenada al mundo.

Camino al trabajo de mi vida.

2006 / 2012

Soy Adricola. Nací en Ensenada y mi vida como artista empezó en 2006. Trabajaba en un kiosco cerca de casa, entraba a las 6 de la mañana y un día empecé a pensar cómo hacer para que la caminata hasta el laburo fuera más llevadera. Se me ocurrió intervenir algunos rincones del camino. 

Así nacieron mis primeros esténciles: pequeñas imágenes en garitas de luz, puertas metálicas y rincones del barrio. Mariposas, plantas, personajes… un poco de todo. Sin saberlo, estaba dando los primeros pasos de lo que con el tiempo se convertiría en mi oficio.

Ese mismo kiosco fue escenario de mi primer mural. Pinté un retrato de mi sobrino junto al Puente Giratorio, uno de los lugares más emblemáticos de Ensenada. Ahí entendí que era posible vivir de pintar.

Mientras tanto, estudiaba Diseño en Comunicación Visual en la Facultad de Artes de la UNLP. No terminé la carrera, pero ese recorrido fue clave: conocí artistas, docentes y compañeros que hoy son colegas y amigos, con quienes sigo aprendiendo y construyendo proyectos.

Desde temprano entendí el mural como una herramienta colectiva. Con distintos grupos realizamos de forma autogestiva murales en escuelas, jardines, centros culturales y espacios comunitarios. Participamos de la Bienal de Artes de la UNLP, hicimos un homenaje a Chicha Mariani en la Facultad de Trabajo Social e intervenimos espacios como el Centro Cultural Favero, el CECIM La Plata y el Hogar Padre Cajade, entre muchos otros.

Después vinieron las invitaciones afuera. En 2012 fui al Bogotá Street Art Festival. En 2013 participé del proyecto Lima Camina, en Perú. En 2014 me invitó el maestro Alejandro «Mono» González para pintar en el Museo a Cielo Abierto de San Miguel, en Chile. Cada viaje fue una escuela.

En 2015 hice mi primera muestra individual de pintura y fotografía en el Centro Cultural Islas Malvinas de La Plata y empecé a dar talleres de stencil en distintas ciudades.

2012 / 2018

2018 / AHORA

En 2018 me sumé al colectivo Tra.M.O. (Trabajadorxs Muralistas Organizados), donde trabajamos en la profesionalización del oficio: tarifario regional, talleres, redes de trabajo y proyectos colectivos. Sigo siendo parte activa hasta hoy.

En 2020 arranqué en Obrador45, un taller compartido con Yapan y Luxor, donde me metí de lleno en la serigrafía. Al año siguiente me incorporé a Awkache, un espacio cultural y político donde profundicé una técnica propia: la Seriestencil, una combinación de stencil y serigrafía para producir imágenes en serie, a varios colores, de forma colectiva y en espacios públicos.

En 2025 participé del 6.º Encuentro Internacional de Muralistas en el Fin del Mundo (EMUSH), en Ushuaia. Pinté un mural de 6 × 4 metros dedicado al abrazo entre la nieta recuperada número 126, Adriana Garnier Ortolani, y su abuela, Blanca Díaz de Garnier. También coordiné un taller de Seriestencil para estudiantes de arte.

Desde 2014 el muralismo es mi principal herramienta de trabajo. Uno o dos murales por mes, para comercios, instituciones, organizaciones y particulares, sin dejar de participar en proyectos colectivos y comunitarios.

Después de casi veinte años, sigo pintando con la misma idea que impulsó aquellos primeros esténciles en el camino al kiosco: transformar los espacios cotidianos a través del arte.